Fuera de la Iglesia Católica NO hay salvación – Introducción
27 mayo, 2011Por el Hno. Peter Dimond (www.vaticanocatolico.com)
Capítulo 2
LAS LLAVES DE SAN PEDRO Y SU FE INFALIBLE
Es un hecho de la historia, de la Escritura y de la tradición que nuestro Señor Jesucristo fundó su Iglesia universal (la Iglesia Católica) sobre San Pedro. Mateo 16, 18-19: “Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré yo mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Y yo te daré las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos”. Nuestro Señor Jesucristo constituyó a San Pedro como el primer Papa, a él le confió el rebaño entero, y le dio la suprema autoridad en la Iglesia universal de Cristo.
Juan 21, 15-17: “Dijo Jesús a Simón Pedro: Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que a éstos? Él le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis corderos. Por segunda vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Por tercera vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntase: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”.
Es por la suprema autoridad que nuestro Señor Jesucristo le confirió a San Pedro (y a sus sucesores, los Papas) que viene lo que se llama la infalibilidad papal. La infalibilidad papal es inseparable de la supremacía papal – no tendría sentido que Cristo constituyera a San Pedro cabeza de su Iglesia (como claramente hizo) si San Pedro y sus sucesores, los Papas, pudiesen errar cuando ejercieran esa suprema autoridad para enseñar un punto de fe. La suprema autoridad debe ser infalible sobre materias vinculantes de fe y de moral; de lo contrario, ésta no sería en absoluto la autoridad de Cristo. La infalibilidad papal no significa que un Papa no pueda errar en absoluto y no significa que un Papa no pueda perder su alma y condenarse al infierno por pecado grave. Ella significa que los sucesores de San Pedro (los Papas de la Iglesia católica) no pueden errar cuando enseñan autoritariamente sobre un punto de fe o de moral que debe ser aceptado por toda la Iglesia de Cristo. Encontramos la promesa de la fe infalible para San Pedro y sus sucesores a la que se refiere Cristo en Lucas 22.
Lucas 22, 31-32: “Simón, Simón, Satanás os busca para ahecharos como trigo: pero yo he rogado por ti para que no desfallezca tu fe, y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos”. Leer el resto de esta entrada »
Refutación: “No hay culpa en quienes no aceptan el dogma católico: Dios lo permite así”
24 mayo, 2011Extraído del “Arsenal Católico”
(Primera parte)
Mucho podría escribirse respecto del por qué hay personas que rechazan la doctrina católica, el Magisterio y/o la Revelación. Es la interrogante que asalta al cristiano que hace apostolado y verifica con dolor que sus familiares, amigos o personas queridas, sencillamente rechazan la verdad enseñada por la Iglesia. Y a pesar que a los ojos del mundo ellos parecen ser “buenas personas”, en definitiva no aceptan el Magisterio. Entonces aparece la pregunta: ¿cómo es que esto ocurre? Y el sofisma recurrente: “Dios no permite que crean, por ende, no hay culpa”.
Nuestro Señor Jesucristo habla en las parábolas de la dureza de corazón
En la Sagrada Biblia, Nuestro Señor responde a sus discípulos quienes le preguntan por qué Él habla en parábolas. Nuestro Señor (según los comentarios de Nacar y Colunga) habla en parábolas por una finalidad docente, ya que la doctrina del reino es difícil de entender, requiere esfuerzo e interés (el cual escaseaba en las turbas que oían a Cristo, tal como escasea en nuestros días).
San Mateo 13;10-17
Acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas? ” Y les respondió diciendo: A vosotros os ha sido dado conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ésos no. Porque al que tiene, se le dará más y abundará, y al que no tiene, aun aquello que tiene le será quitado. Por esto les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden; y se cumple con ellos la profecía de Isaías: “Cierto oiréis y no entenderéis y no conoceréis. Porque se ha endurecido el corazón de este pueblo, y se han hecho duros de oídos, y han cerrado sus ojos, para no ver con sus ojos y no oír con sus oídos, y para no entender con su corazón y convertirse, que yo los curaría”. ¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Pues en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron. Leer el resto de esta entrada »
El Libro: La Fe Explicada, de Leo J. Trese
8 mayo, 2011Extraído del “Arsenal Católico”
Una lectora amiga de El Cruzado.org nos comentó que está leyendo el libro del P. Leo Trese y nos pregunta nuestra opinión.
En casi todos los libros de piedad, de apologética y de religión en general, que han sido escritos desde el Concilio Vaticano II en adelante, nada bueno ha de encontrarse. Nada. Puede, en teoría, haber alguna honrosa excepción, pero la regla lamentable es que la
mentalidad protestante y anti-cristiana del Vaticano II está presente en casi todos los campos de acción del mundo católico. La literatura es uno de ellos.
Este libro en particular, tiene muchos errores, imprecisiones y herejías. Basta verificar una sola, para desaconsejar absolutamente: la compra, lectura, difusión y recomendación de este libro inspirado, no por el Espíritu Santo, sino que por el espíritu del demonio, príncipe de este mundo.
(Sn. Mt. 12, 24) “El que no está conmigo, está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama”.
(Sn. Juan 15,6) “El que no permanece en mí es echado fuera, como el sarmiento y se seca, y los amontonan y los arrojan al fuego para que ardan”. Leer el resto de esta entrada »
Refutación: “La Iglesia debe adaptarse al mundo” IIª Parte
4 mayo, 2011Extraído del “Arsenal Católico”
Extractos de la Carta Apostólica de SS. León XIII “Testem Benevolentiae” al Emmo. Card. James Gibbons, Arzobispo de Baltimore
Nota del editor: En esta Carta Apostólica, SS León XIII, describe la sicología deformada del católico de fines del siglo IX. Esta sicología, impregnada de liberalismo y contaminada por las prédicas de un clero en decadencia, acepta el error de que la Iglesia debe matizar las verdades o directamente ocultarlas, “adecuar sus enseñanzas” al espíritu de la época (es decir, adaptarse al mundo), so pretexto de atraer y convertir almas separadas de la Iglesia. Este sofisma es desenmascarado por el Papa Leon XIII, ya que el peligro adicional a este pecado contra el Espíritu Santo, es que en el camino, quien profesa esos malignos principios, termina separándose él de la Santa Madre Iglesia. Si esto le suena familiar, es simplemente porque hoy casi todos los “católicos” aceptan estas máximas perversas. Juan P. II es uno de los más tristemente célebres exponentes de esta idea horrorosa.-
A raíz de la polémica generada por las “novedosas” ideas americanistas del P. Isaac Thomas Hecker
(…) Nos, por consiguiente, a causa de nuestro oficio apostólico, teniendo que guardar la integridad de la fe y la seguridad de los fieles, estamos deseosos de escribiros con mayor extensión sobre todo este asunto.
El fundamento sobre el que se fundan estas nuevas ideas es que, con el fin de atraer más fácilmente a aquellos que disienten de ella, la Iglesia debe adecuar sus enseñanzas más conforme con el espíritu de la época, aflojar algo de su antigua severidad y hacer algunas concesiones a opiniones nuevas.
Muchos piensan que estas concesiones deben ser hechas no sólo en asuntos de disciplina, sino también en las doctrinas pertenecientes al “depósito de la fe”. Ellos sostienen que sería oportuno, para ganar a aquellos que disienten de nosotros, omitir ciertos puntos del magisterio de la Iglesia que son de menor importancia, y de esta manera moderarlos para que no porten el mismo sentido que la Iglesia constantemente les ha dado. No se necesitan muchas palabras, querido hijo, para probar la falsedad de estas ideas si se trae a la mente la naturaleza y el origen de la doctrina que la Iglesia propone. El Concilio Vaticano dice al respecto: «La doctrina de la fe que Dios ha revelado no ha sido propuesta, como una invención filosófica, para ser perfeccionada por el ingenio humano, sino que ha s Leer el resto de esta entrada »
Refutación: “La Iglesia debe adaptarse al mundo” Iª Parte
4 mayo, 2011Extraído del “Arsenal Católico”
Primero
Prueba de que el Mundo se opone a la obra salvadora de la Iglesia
La Iglesia siempre enseñó, desde sus inicios, que existe una lucha entre los hijos del mundo y los hijos de Dios, los hijos de las tinieblas y los hijos de la luz.
Al ser bautizado, el católico renuncia “al demonio, el mundo y a la carne”, rompiendo la enemistad con Dios que viene del pecado original. El hombre no bautizado, esclavo del demonio, rompe las cadenas del demonio bautizándose y recibiendo el Espíritu de Santificación, la Sangre Redentora y el Agua sacramental. Leer el resto de esta entrada »
Escrito por Jorge 





