Recomendamos el artículo del blog “La Puerta Angosta”, sobre el hinduismo y el Vaticano II.
La iglesia es otro Cristo: reflexión de cuaresma
3 marzo, 2012Por José de León
La visión más alta de la historia
Nuestro Señor quiso que su sangre fuese el precio de la redención y la formación de la iglesia, la nueva arca de la salvación prefigurada por el Arca de Noé, fuera de la cual no hubo salvación. Todos los que a ella no subieron, perecieron. Fundó la iglesia sobre San Pedro y promulgó el Evangelio, a fin de que únicamente quienes fueran bautizados y guardaran la fe, fueran salvos. “El que fuere bautizado y creyere se salvará, mas el que no creyere se condenará”(Mc. 16, 16). Sin embargo, hay un elemento que el hombre moderno, incluso el hombre piadoso, frecuentemente pasa por alto o definitivamente, ignora: sea por ignorancia religiosa o por la pereza intelectual que caracteriza al “católico” de hoy, o sea por la complicidad que el “sacerdote” tiene con ese defecto en su grey.
El elemento clave: la integridad de la fe
El elemento clave es que la fe debe guardarse íntegra y sin mancha, so pena de comprometer la salvación, es decir, la vida eterna. Papa Gregorio XVI, Mirari vos, # 13, 15 de agosto de 1832: “Si dice el Apóstol que hay ‘un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo’ (Ef. 4, 5), entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, ‘están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo’ (Lc. 11, 23) y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual ‘es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha’ (Credo Atanasiano)”.). De esta manera, se entiende la herejía como el peor de todos los males (“Es un hecho cierto y bien establecido que no hay ningún otro crimen que ofenda tan gravemente a Dios ni le cause tanta ira como lo hace el vicio de la herejía”, afirma el Papa San Pio X, en Editae Sapae), ya que arranca las ovejas del rebaño del Buen Pastor. Naturalmente, para su contraparte, el demonio y su ejército, esa pérdida no es sino un triunfo temporal, efímero, aunque por su implicancia: eterno; es motivo de “regocijo”, para Lucifer y sus aliados más cercanos: los herejes, quienes promueven una doctrina diferente a la que enseñó el Divino Salvador. Leer el resto de esta entrada »
El libro completo “Fuera de la Iglesia no hay absolutamente ninguna salvación”
10 febrero, 2012Alguien preguntó, recientemente, el por qué de nuestro interés en esta obra que acaba de ser completamente traducida y que ya puede descargarse en este link
Nos decía que en su opinión, este dogma, “fuera de la iglesia no hay salvación” no tenía aparentemente ninguna importancia mayor, considerando que la falsa iglesia que nació del Vaticano II, niega casi la totalidad (o probablemente la totalidad) de los dogmas de fe. Si bien es cierto que la negación del dogma católico (la herejía propiamente) es una característica central de la nueva y falsa iglesia, debe considerarse que este dogma en particular, es la doctrina central del Concilio Vaticano II. De este error, se pueden sacar muchísimas conclusiones erradas, las cuales dominan libremente el escenario actual. Por ejemplo, si existe salvación fuera de la Iglesia: ¿qué importancia tiene un error doctrinario? ¿qué horror a la herejía tendrá un hombre que acepta esa premisa de la salvación universal? ¿en qué agrede el ecumenismo mal entendido – el supermercado de religiones – al verdadero católico? Al contradecir todo el magisterio anterior, esta premisa permite concluir que existe contradicción en el magisterio y que por ende, la enseñanza de los Papas no sería infalible. Frente a la lucha por la conquista de almas entre la iglesia y el demonio, ¿qué posición tomar, si ahora la salvación es universal o libre? ¿qué sentido tiene una iglesia militante si las almas de los herejes o paganos se pueden salvar por el deseo implícito del bautizo?
Como se ve, las consecuencias de esta herejía, son desastrosas y explican en gran medida, la causa de otras herejías y aberraciones posteriores, como podemos observar hoy.

Escrito por Jorge 



