Si bien la mayoría fueron sorprendidos por una mujer de unos cincuenta años bailando y otros se molestaban con el playback, yo me quedé asombrado por algo más: la oleada de simbolismo que deslumbró a miles de millones de televidentes en todo el mundo. Mientras que la mayoría vio la actuación de Madonna como un interludio entretenido durante el partido de fútbol más importante del año, pero otros probablemente estarán de acuerdo: el espectáculo de Madonna en el descanso, fue una gran fiesta de la industria de los Illuminati y de su sacerdotisa la Gran Madonna.











